Materiales sin recubrimientos, iluminación abundante gracias a los amplios ventanales y cero presencia de divisiones entre áreas caracterizan a la vivienda del arquitecto Bernardo Bustamante, ubicada en Lumbisí. En el exterior sucede el mayor impacto visual, dado por los colores naturales de materiales como el hormigón y el acero. En la entrada frontal de esta vivienda destacan unos paneles prefabricados de hormigón, dispuestos de manera discontinua y que aportan con líneas rectas al diseño. Estos paneles son una de las formas sostenibles que el arquitecto implementó en la construcción de su casa. Se hicieron con los desechos de bloque de una antigua bodega que había en el terreno de 560 m

Además de este material, se reutilizaron otros como la madera. Así se logró cero desalojo de escombros en el proceso de construcción. “En esta casa, como en todo proyecto, cada problemática debe volverse una oportunidad”, asegura el arquitecto. Bustamante prefiere no hablar de estilos. Para él, la arquitectura más valiosa es la que perdura en el tiempo y que no se identifica con una época sino que sea atemporal. “La arquitectura debe tener la capacidad de adaptarse a las diferentes circunstancias del momento. Y creo que en esta casa, al tener todo lo más libre y abierto posible, se da esa versatilidad”. El profesional comenta que cree fielmente en el uso de materiales al natural. En su casa, esto se evidencia en la estructura de acero visto y el hormigón con su tono natural. “Básicamente son los materiales crudos y sin muchos recubrimientos, lo que destaca la esencia de la casa”.

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